La concentración de la riqueza que genera la clase trabajadora en manos de unos pocos. El papel cada vez más fuerte de las finanzas y los bancos. El robo de recursos y la explotación que ejercen las empresas en todo el mundo. La guerra como forma de dirimir disputas económicas, para controlar los recursos y machacar a los pueblos que luchan por su liberación. El avance de posiciones reaccionarias, racistas y machistas. La constante destrucción de la naturaleza. La desposesión de todo lo que generamos como clase trabajadora. Estas son las características del imperialismo, que actúan simultáneamente y que impiden a la clase trabajadora avanzar en todo el planeta. Y por eso desde el PCE nos movilizamos y trabajamos para combatir al imperialismo, para construir la esperanza. Hay un hilo conductor entre lo que sucede en Madrid y en nuestro país con la situación en el resto del mundo. Cuando se fortalecen aquí los negocios bélicos, que expolian los recursos naturales soberanos y destruyen la naturaleza, mayor sufrimiento se genera en los pueblos del planeta y en la clase trabajadora global. El imperialismo no es algo ajeno a la Comunidad de Madrid, sino que define buena parte del poder económico y político que perjudica tanto a la clase trabajadora que vive aquí, como a la que sobrevive y lucha en todo el planeta. España y Madrid forman parte del bloque imperialista constituido en torno a la OTAN y la UE. Aquí se asienta y crece el poder de una burguesía con fuertes vínculos políticos, económicos y financieros con los centros del poder global, especialmente de América Latina y concretamente de Venezuela, que apoya la violación de todos los derechos con tal de volver a controlar los recursos que pertenecen al pueblo venezolano. Los intereses de la burguesía que reside en Madrid y en el Estado son los mismos que los del bloque imperialista, y son los que explican la agresión a países que buscan su propio camino de liberación. Venezuela, pero también Cuba, el Sáhara Occidental y, sin duda, Palestina, son sólo los conflictos armados más conocidos que genera el imperialismo, pero no son los únicos, porque la guerra se extiende por todo el planeta, excepto -precisamente- en el bloque imperialista.
El PCE en Madrid denuncia que la escalada belicista de EEUU, la OTAN y la Unión Europea es un ataque contra la clase trabajadora. Cuando vemos que el gobierno del Estado va a aumentar el gasto en guerra somos nosotras quienes perdemos, ahora o en el futuro. Las empresas militares asentadas en la Comunidad de Madrid tienen una influencia decisiva para que sigamos manteniendo relaciones con el Estado genocida de Israel, para que nuestros gobiernos apoyen el golpe de Estado en Venezuela, para cambiar la postura sobre el Sáhara Occidental o no muevan un dedo por otros conflictos. No dudarán en meternos en nuevos conflictos y obligarnos a formar parte de ellos. Mientras, nosotras estamos obligadas a trabajar en empleos precarios. Nos explotan como clase trabajadora en general y condenan a las trabajadoras racializadas y migrantes a las peores condiciones laborales y de vida, con una negación de derechos inseparable de las lógicas imperialistas, y que desde el PCE denunciamos y visibilizamos. En Madrid se ha configurado un poder financiero con una influencia económica y política que destruye a nuestra clase. En la Comunidad de Madrid tienen su sede y se subvenciona a un gran número de empresas financieras, bancarias, médicas, energéticas, de consultoría y militares que generan grandes problemas económicos y sociales en todo el planeta. El PP, Vox y el PSOE tienen muchos lazos con estas empresas, que consiguen influir decisivamente en la política de nuestra región y en el empeoramiento de nuestras condiciones de vida.
Para las empresas capitalistas y sus representantes políticos todo es un negocio, en todas partes. El acceso a la vivienda es una consecuencia más del poder financiero internacional instalado en Madrid. Como explicamos en el Manifiesto-Programa del PCE para la Comunidad de Madrid, las empresas financieras tienen entre sus activos miles de viviendas en nuestra región y son las mismas que invierten en empresas armamentísticas, en la sanidad y en la educación privadas, en España y en todo el planeta. El gobierno de Ayuso privilegia a empresas como Quirón, que venden su modelo de privatización de la sanidad en Madrid y en América Latina, mientras sobornan a los partidos políticos y a los medios de comunicación más corruptos. También ha propiciado la creación de universidades privadas en la Comunidad de Madrid, controladas por los mismos grupos empresariales que impiden el acceso de la clase trabajadora a la educación pública, gratuita y de calidad aquí y en América Latina. Son sólo unos ejemplos de cómo el imperialismo destruye a nuestra clase trabajadora aquí y en el resto del planeta. Estos son nuestros enemigos. En la Comunidad de Madrid es imposible vivir por el poder de las mismas empresas que especulan aquí con nuestra vida y que la aniquilan entre los pueblos que no aceptan la dominación económica, política y cultural imperialista de la OTAN, Estados Unidos y la UE. La única propuesta real que nos ofrecen la derecha, la ultraderecha y algunos que dicen ser de izquierdas es dividirnos, reforzar el militarismo, que nuestra clase se convierta una vez más en la carne de cañón de sus guerras, o aumentar la privatización de todo lo que nos permite sobrevivir.
El PCE en Madrid se sitúa frente a estos procesos imperialistas y sus representantes políticos en el PP y Vox, pero necesitamos movilizarnos todas para que empiecen a tener miedo. Estamos del lado de la clase trabajadora que sobrevive en Madrid en las peores condiciones. En el PCE en Madrid: Trabajamos por aglutinar a la clase trabajadora de la Comunidad de Madrid contra los poderes económicos y financieros imperialistas que operan en la región, para tejer una alianza de clase que combata los abusos del imperialismo que todas sufrimos, basadas en la construcción de poder popular. Apostamos por una política de paz, solidaridad y cooperación económica con todos los pueblos, orientando las políticas comerciales y los procesos de valorización a la prosperidad común camino del Socialismo, y no a la explotación de los seres humanos y la destrucción de la naturaleza. Nos negamos a formar parte de bloques bélicos y económicos imperialistas, que impiden que los países más empobrecidos construyan sus sociedades y se nutran de los frutos de su propio trabajo. Pierden los pueblos que luchan por su liberación y perdemos nosotros como clase obrera.
Nos movilizamos contra las guerras e intervenciones imperialistas, especialmente contra el genocidio palestino, que continúa mientras el poder lo silencia, y la agresión a Venezuela que no disimula sus objetivos de rapiña. Somos conscientes del papel del Estado español en todo ello. Seguiremos luchando por la ruptura de las relaciones diplomáticas, económicas y de todo tipo con el Estado genocida de Israel y por el apoyo irrestricto a la República Bolivariana de Venezuela. Apoyamos solidariamente a la clase trabajadora y a los pueblos oprimidos que se levantan contra la guerra, el robo y la destrucción de sus modos de vida, y que en muchas ocasiones termina migrando aquí, al centro del sistema. Combatimos al poderoso, al especulador, al rentista, a quienes más tienen e impiden que nuestra clase tenga el poder para decidir sobre cómo queremos vivir. Queremos liderar la lucha contra las empresas que operan en Madrid para explotarnos, para especular con nuestra vida y contra las instituciones que subvencionan los chiringuitos empresariales, financieros, que perpetúan la guerra y nos mienten sobre sus consecuencias. Ellos son los que destruyen la vida de la clase obrera en Madrid y en el planeta.
Luchamos contra las acciones y los discursos que buscan dividirnos, presentando a una parte de la clase trabajadora, a nuestras hermanas migrantes y racializadas, a los más empobrecidos por este sistema, a las personas que son desahuciadas y no pueden acceder a la vivienda, como las causantes de todos los problemas sociales. Frente a los parches que ofrecen el PSOE, Más Madrid o Sumar a nuestra clase trabajadora, nosotras sabemos que es hora de actuar contra el imperialismo y quienes defienden la destrucción de la vida, el retroceso y la negación de los derechos y de los frutos de nuestro trabajo. Queremos construir una nueva región de Madrid que no privilegie a quienes tanto dolor y muerte generan aquí y en todo el planeta. Queremos convertir la impotencia que muchas veces sentimos en rabia y en esperanza. De lo contrario, el destino de nuestra clase y de nuestro país seguirá estando unido al del bloque imperialista. El imperialismo no se va a acabar, sino que se fortalecerá a medida que las contradicciones económicas, sociales y ecológicas sigan agudizándose.
Tenemos que responder y construir un futuro antiimperialista, un futuro socialista. Si quieres confrontar al imperialismo y buscas transformar la realidad de Madrid, este es tu Partido. Construyamos la esperanza. La alternativa es comunista.



